sábado, 27 de julio de 2013

"ELLA" NO ES UNA PAPISA PERO QUE GANAS TIENE...

    Tanto Néstor como Cristina Kirchner le tuvieron nula consideración al entonces cardenal Bergoglio, al punto de sacar al Tedeum del 25 de Mayo de la Catedral de Buenos Aires y hacerlo en distintas iglesias del interior, aún cuando la Revolución de Mayo fue un hecho porteño. Tampoco lo recibían mucho, le cancelaban audiencias y las pocas que le dieron fueron breves y luego de hacerlo esperar horas y horas. El cardenal era un hombre del sistema, según decían los K, operador de la oposición, ligado a la dictadura y anti pingüino por naturaleza. Bergoglio nunca les cayó bien y la Iglesia tampoco.


  
 
 
     Pero un día Bergoglio se convirtió en Francisco y luego de un par de días de sorpresa y furia inicial el kirchnerismo se convirtió al francisquismo y allí fue Cristina a visitarlo a Roma, así como este domingo intentará verlo en Río de Janeiro, en la misa de cierre de las Jornadas Mundiales de la Juventud que allí se realizan.

    Ella sabe que es políticamente incorrecto y suicida mostrarse como lo que es: una mujer anti Papa y, aunque muere de envidia y bronca, no tiene más remedio que actuar una simpatía que no siente por Su Santidad. Y se le nota. Para colmo Francisco por su carisma, sus hechos y sus modos se convirtió en una suerte de superPapa, un líder mundial de verdad y ella tiene un ataque de hígado en el ego, que también se le nota. Justo a la "reina" del primer plano nacional le viene a salir un Papa argento que la empalidece, le quita titulares y la vuelve una simple presidenta de un país del montón con una moral dudosa y una eficacia cuestionable. Por eso hizo lo posible para que el Papa Francisco no venga al país en época electoral, poniendo a una contienda de medio pelo, el Congreso no es importante para Cristina, por sobre una visita papal de un Papa argentino.  Recuerdese que Juan Pablo II enseguida fue a Polonia y Benedicto XVI tardó nada en llegarse a su Alemania natal, pero la presidenta prefirió que Francisco no venga a vernos; el único Papa no italiano que no es bien recibido por las autoridades de su país, ya que ni los jerarcas del comunismo polaco le hicieron eso a Juan Pablo II. Ella sabrá.

    Cristina sabe que se equivocó, que mantener lejos al Papa no sirve para ocultar su bajeza moral, su mezquindad política y su falta de liderazgo racional, en especial comparada con Francisco, amado, respetado y escuchado por millones y millones sin tener que repartir ni planes, ni chorizos ni llaveros insultantes made in Moreno. ¿Cómo oculta su fracaso Cristina?, ninguneando al Papa. Según ella la Iglesia no debe ser una Ong porque su política no lo es (¿?) y Francisco llama a la juventud porque Néstor ya lo hizo antes y esta claro, Francisco abreva en Néstor (¿?), en otra fantasía del relato que ya roza no solo el mal gusto sino también la locura galopante.

   Este gobierno vive de estas pequeñas carroñerías y por eso su futuro no será más promisorio que el de cualquier cuervo volando en un campo sin sembrar.

Osvaldo Igounet
IgounetNoticias2.Com
copyrigth 2013
 

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